“Cuando los niños tienen oportunidades de expresar sus ideas y participar en conversaciones significativas, desarrollan habilidades clave de lenguaje, pensamiento y aprendizaje.”
— Center on the Developing Child, Harvard University
Introducción
Durante la infancia, las formas de expresión no siempre se limitan a las palabras. La manera en que niñas y niños eligen vestirse, los juegos que prefieren, los temas que les interesan o las opiniones que comparten son también formas de comunicación.
Acompañar estos procesos de expresión no significa perder autoridad ni permitir todo sin límites. Más bien implica reconocer que, a través de esas elecciones cotidianas, niñas y niños desarrollan identidad, seguridad y habilidades comunicativas.
Desde el enfoque de derechos, niñas y niños tienen la posibilidad de expresar lo que piensan, sienten y prefieren, y que los adultos escuchen y consideren su voz. Este reconocimiento fortalece su participación y su desarrollo integral.
¿Qué significa permitir la expresión en la infancia?
Permitir la expresión no significa ausencia de orientación. Significa abrir espacios donde niñas y niños puedan comunicar quiénes son, qué les gusta y cómo se sienten.
La expresión infantil puede manifestarse de muchas maneras:
- La ropa que desean usar.
- Los juegos o actividades que prefieren.
- Las opiniones que comparten sobre su entorno.
- Los temas que les interesan o preocupan.
Estas elecciones forman parte del proceso mediante el cual construyen identidad y aprenden a comunicarse con otras personas.
En términos de desarrollo, la posibilidad de expresar gustos y preferencias ayuda a fortalecer la autonomía y la confianza. Los niños y las niñas que pueden compartir sus ideas en ambientes seguros suelen desarrollar mayor seguridad para comunicarse en otros espacios, como la escuela o la comunidad.
¿Por qué la expresión fortalece la comunicación?
1) Porque la identidad se construye comunicando quiénes somos
Durante la infancia, niñas y niños están descubriendo quiénes son y cómo se relacionan con el mundo. Elegir cómo vestirse, qué actividades realizar o qué temas explorar forma parte de ese proceso.
Cuando los adultos permiten estas expresiones dentro de un entorno respetuoso, niñas y niños aprenden que su voz tiene valor. Esto fortalece su autoestima y su capacidad para compartir ideas con otros.
El desarrollo de la identidad está estrechamente ligado a la posibilidad de expresar preferencias y tomar pequeñas decisiones en la vida cotidiana.
2) Por qué fortalece la seguridad para participar
Los niños y niñas que sienten que sus ideas son escuchadas tienden a participar con mayor confianza en diferentes contextos.
Esto se refleja en acciones como:
- Hacer preguntas en la escuela.
- Compartir opiniones.
- Pedir ayuda cuando la necesitan.
- Participar en conversaciones familiares.
Cuando las personas adultas escuchan y respetan estas expresiones, se construye un ambiente donde la comunicación fluye con mayor naturalidad.
Según UNICEF, el derecho a expresar opiniones y ser escuchados es una parte fundamental del desarrollo infantil y de la participación social.
Cómo acompañar la expresión de niñas y niños en la vida cotidiana
Fomentar la expresión infantil no requiere grandes cambios, sino pequeñas prácticas cotidianas que ayudan a crear un ambiente de confianza.
Escuchar sus preferencias
Preguntar qué les gusta, qué opinan o cómo se sienten demuestra interés por su perspectiva.
Por ejemplo:
“¿Qué es lo que más te gusta de ese juego?”
“¿Por qué elegiste esa ropa hoy?”
Estas preguntas invitan a reflexionar y compartir ideas.
Permitir elecciones apropiadas a su edad
Ofrecer opciones es una manera sencilla de fomentar la autonomía.
Por ejemplo:
- Elegir entre dos prendas de ropa.
- Decidir el orden de algunas actividades.
- Escoger un libro o juego.
Tomar pequeñas decisiones ayuda a desarrollar confianza y sentido de responsabilidad.
Valorar sus opiniones
Aun cuando los adultos tengan la última decisión, reconocer la opinión de niñas y niños es importante. Frases como:
“Entiendo por qué piensas eso.”
“Gracias por compartir tu idea.”
refuerzan la seguridad para seguir expresándose.
Guiar sin invalidar
Permitir la expresión no significa que todo sea posible. Los límites siguen siendo necesarios. La diferencia está en cómo se comunican.
Por ejemplo: “Entiendo que te gusta esa idea, pero hoy no podemos hacerlo. Podemos pensar en otra opción”. Este tipo de respuestas combina orientación con respeto.
Expresión, confianza y aprendizaje
La posibilidad de expresarse también tiene efectos positivos en el aprendizaje. Cuando niñas y niños se sienten seguros para comunicar lo que piensan:
- participan más en clase,
- se animan a hacer preguntas,
- desarrollan pensamiento crítico,
- y construyen relaciones más saludables con otras personas.
El desarrollo socioemocional y la comunicación están estrechamente relacionados con el proceso de aprendizaje. Diversas investigaciones en desarrollo infantil señalan que los ambientes donde las niñas y los niños se sienten escuchados favorecen el desarrollo del lenguaje, la confianza y la participación.
El papel de las familias en el desarrollo de la expresión
La familia es el primer espacio donde niñas y niños aprenden a comunicar lo que sienten y piensan. Cuando en casa se promueve el respeto por las ideas, gustos y emociones, se crea una base sólida para que puedan expresarse también en la escuela y en otros espacios sociales.
Esto no significa renunciar a la orientación adulta. Significa construir relaciones donde el diálogo tenga un lugar importante. Fomentar la expresión infantil es también una forma de fortalecer habilidades que acompañarán a niñas y niños durante toda su vida.
Conclusión
Las formas de expresión en la infancia —como la ropa que eligen, los gustos que comparten o las opiniones que expresan— son parte del desarrollo de la identidad y la comunicación.
Cuando los adultos acompañan estos procesos con respeto y orientación, ayudan a construir confianza, autonomía y habilidades sociales.
Escuchar, permitir pequeñas decisiones y valorar sus ideas no solo fortalece la relación familiar. También contribuye a que niñas y niños crezcan con mayor seguridad para comunicarse, participar y aprender.
Promover espacios donde la voz de niñas y niños sea escuchada es una forma de acompañar su desarrollo y construir comunidades más respetuosas y participativas.
Blog elaborado por Miguel Ángel Hernández Domínguez , estudiante de la IBERO.
Referencias
UNICEF. (1989). Convention on the Rights of the Child (Article 12). United Nations.
https://www.unicef.org/child-rights-convention
Center on the Developing Child at Harvard University. (n.d.). Serve and return interaction shapes brain architecture. Harvard University.
https://developingchild.harvard.edu/key-concept/serve-and-return/
American Academy of Pediatrics. (2018). Promoting healthy child development and communication.
https://publications.aap.org
